La crisis de cuidados se ha profundizado por COVID-19 y sus efectos en las mujeres

Cuando el cuidado se vuelve visible pero se invisibiliza a quienes lo realizan.

Ciudad de México 13 de abril de 2020.

Las Constituyentes CDMX Feministas, es una organización política comprometida con la defensa y promoción de los Derechos Humanos de las mujeres, ante la emergencia nacional de salud hemos observado con detenimiento y preocupación el aumento de la carga de trabajo no remunerado (trabajo doméstico y trabajo de cuidados) que realizan principalmente las mujeres en los hogares; así mismo, el aumento de casos de violencia machista hacia mujeres, niñas y personas adultas mayores.

Estamos conscientes de los cambios que han impulsado políticas neoliberales a nivel mundial acrecentado las desigualdades sociales, las cuales han cimentado con el tiempo economías de libre mercado, la desregulación del mercado laboral, la privatización de capitales públicos, el debilitamiento de políticas de Estado, entre otras. La pandemia mundial por COVID-19 ha puesto a la luz el desmantelamiento de los sistema de salud pública con recortes presupuestales siendo un reflejo la baja o nula inversión en hospitales, clínicas y centros de salud, deterioro de las condiciones laborales de personal de salud, así como actos de corrupción y despojo de recursos públicos para la compra de insumos y medicamentos ocasionando el desabasto de éstos en los últimos años.

Ningún sistema de salud a nivel mundial ha tenido la capacidad de sostener y atender la incidencia de casos positivos por COVID-19. Es por ello, que los
gobiernos han implementado diversas medidas para mitigar la pandemia, una de ellas y la más sobresaliente es la de distanciamiento social a través de la cuarentena, donde las personas deben permanecer en sus hogares, esta medida repercute en perjuicio sobre la vida de las mujeres; ya que se traslada la carga de trabajo remunerado y trabajo no remunerado como las labores domésticas y den cuidados a los hogares.

El sistema patriarcal asigna a las mujeres como las únicas responsables del cuidado de la vida, acentuando las injusticias y desigualdades en el sistema de organización social de los cuidados. Las labores de trabajo doméstico y de cuidados fueron transformadas por los sistemas capitalista y patriarcal como un atributo natural de lo femenino para no ser ni reconocidos ni remunerados, en beneficio de unos pocos en base al servilismo y explotación del trabajo de las mujeres.

Si bien, los cuidados desde la visión feminista son una de las labores esenciales para el bienestar de las personas, el sostenimiento de la vida y en beneficio para el crecimiento y desarrollo económico de los países. Además, de considerarse como una de las labores más complejas de describir debido a la multiplicidad de actividades que conlleva su realización, por su carácter multidimensional e intersectorial, implicando actividades físicas, de gestión mental, organización y de impacto emocional. No obstante, este panorama pone a discusión como el sistema patriarcal hace nuevamente uso del tiempo, el cuerpo y el trabajo de las mujeres como moneda de cambio para hacer frente a una de las crisis de salud y económica sin precedentes a nivel mundial.

Ante ello, es de suma importancia desfeminizar el trabajo de cuidados para romper con las estructuras patriarcales que profundizan las injusticias sociales hacia las mujeres. Nombrarlo es descolocarlo del espacio privado y ponderarlo como un asunto de interés público por su importancia para la sostenibilidad de la vida.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en México a través de la Encuesta Nacional de Usos del Tiempo (ENUT) 2014, la carga global de trabajo de las mujeres excede en promedio 13 horas semanales en comparación a la de los hombres. Sin embargo, ante la contingencia de salud por el confinamiento, la carga de trabajo no remunerado en los hogares se ha exacerbado hacia las mujeres, violentando el acceso y ejercicio de sus derechos como a la educación, la justicia, prestaciones laborales, servicios de salud mental, servicios de salud sexual y reproductiva, la participación en el mercado de trabajo formal, el acceso a recursos económicos, la autonomía económica, y la participación en el espacio público, entre otros.

Ante este panorama, las Constituyentes CDMX feministas consideramos importante reconocer las desigualdades de género en la distribución social de los cuidados en la vida cotidiana de las mujeres:

Falta de concentración o sobresaturación mental de las mujeres al tener que conciliar el trabajo remunerado con las actividades del hogar, acompañadas de interrupciones constantes por parte de los miembros del hogar, apuntalando que el tiempo de las mujeres pertenece a los demás y no a ellas mismas.

Dobles o triples jornadas laborales al realizar trabajo remunerado y trabajo no remunerado (trabajo doméstico y trabajo de cuidados); aumentando las horas del cuidado de más miembros del hogar como niñas y niños, adolescentes, personas adultas, personas adultas mayores dependientes, personas con alguna discapacidad y personas enfermas. A la par de realizar acompañamiento en tareas escolares de las hijas e hijos, compra y preparación de alimentos para toda la familia, así como de insumos para el cuidado de la salud de todos sus integrantes.

Mujeres sin acceso a servicios de internet o dispositivos electrónicos como computadoras o tabletas electrónicas, lo que dificulta la continuación de tareas escolares y laborales, lo que podría acrecentar las brechas de género.

Endeudamiento por compras de dispositivos electrónicos como computadoras o tabletas, así como contratación de servicios de internet para continuar con el teletrabajo o tareas escolares.

Aumento de casos de discriminación y violencia hacia mujeres que trabajan en el sector salud al ser rechazadas o violentadas en espacios públicos y privados por el temor social al contagio; así mismo la dificultad de contar con redes de apoyo para el cuidado de hijos o hijas durante su jornada laboral.

Aumento de casos de estrés, ansiedad, depresión por temor de contraer la enfermedad en alguno de los integrantes de la familia y no contar con los recursos económicos para sus cuidados o la falta de acceso a servicios de salud, ya que muchas mujeres se encuentran en empleos precarizados desde la informalidad lo que conlleva a no tener acceso a prestaciones laborales.

Aumento de infancias cuidando solas a otros miembros del hogar.

Fragilidad e incertidumbre al no haber protección laboral ya que empresas y/o patrones no están pagando salarios, están haciendo recortes o despidos injustificados, lo que genera discriminación y violencia laboral hacia las mujeres.

Hogares con hacinamientos, donde la privacidad y el acceso a un espacio propio son imposibles de tener por las condiciones físicas y reducidas de las viviendas; así mismo, hogares inseguros en los cuales mujeres, niñas y niños viven mayor violencia al pasar más tiempo con su agresor.

Trabajadoras del hogar o de cuidados han visto vulnerada su situación laboral, al tener que quedarse en sus hogares aumentando la incertidumbre sobre su remuneración económica.

Aumento de jornada laboral sin remuneración y riesgos de salud para trabajadoras del hogar, ya que no cuentan con capacitación para el cuidado de personas enfermas, ni el suministro de medicamentos.

Una sociedad que no es corresponsable en los cuidados, es una sociedad que acrecenta las desigualdades y las violencias estructurales hacia las mujeres, marcándose aún más las brechas de género en mujeres en situación de pobreza.

Las Constituyentes CDMX feministas desde el año 2016 hemos impulsado a través de la Comisión temática del Derecho al Cuidado y Derecho al tiempo propio, el Derecho al Cuidado a través de la incidencia política en diversas iniciativas de ley, una de ellas ha sido la aprobación del artículo noveno, inciso B de la Constitución de la Ciudad de México. Así mismo, vigilamos y participamos en los procesos de aplicación de este derecho como el Sistema de Cuidados de la Ciudad de México.

Es por ello, que hacemos un llamado urgente al Estado mexicano para que se establezcan medidas legislativas que permitan el pleno acceso y ejercicio de los derechos de las mujeres a través de:

  1. Garantizar el derecho al cuidado digno con la aprobación de la iniciativa legislativa que reforma el Art. 4 de la Constitución Política de los Estados

Unidos Mexicanos en materia del reconocimiento del derecho al cuidado y del derecho de las mujeres al tiempo propio.

  1. Creación del Sistema Nacional de Cuidados como eje rector que permita delinear, vigilar y construir los mecanismos institucionales que rijan el Derecho al cuidado digno.
  2. Se generen políticas públicas que fortalezcan: El reconocimiento del trabajo de cuidados como una labor imprescindible para el bienestar social y el desarrollo económico de nuestro país. La redistribución del trabajo de cuidados entre los cuatro agentes involucrados como son el Estado, el mercado, la comunidad y las familias. La reducción de la carga de trabajo doméstico y de cuidados realizada principalmente por las mujeres a través de la políticas conciliaciliatorias. Y la remuneración de quienes trabajan de manera informal cuidando de otras personas, para que puedan acceder a prestaciones laborales que garanticen una vida digna.
  3. Aprobación de licencias que permitan a las mujeres y a los hombres conciliar su trabajo remunerado con sus responsabilidades familiares en igualdad de condiciones: Licencias por maternidad y paternidad, licencias para el cuidado por enfermedad de alguno de los miembros del hogar. Licencias breves por emergencias. Licencias parentales. Así como, la creación y establecimiento de políticas laborales conciliatorias que permitan acumular horas de licencia por las horas que se trabajan extraordinariamente en alguna entidad laboral, llamadas “Bancos de tiempo”.
  4. Ratificación por parte del Estado Mexicano del Convenio 156 sobre los trabajadores con responsabilidades familiares de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
  5. Políticas públicas que atiendan el impacto de salud mental, emocional y económico que tendrán las mujeres a raíz de la crisis sanitaria.
  6. Reforzar y proponer el uso de un discurso con perspectiva de género, enfoque de derechos humanos y que promueva la cultura de los cuidados y derechos de las mujeres.

Comisión del Derecho al Cuidado y Derecho al Tiempo Propio para las Mujeres de Las Constituyentes CDMX Feministas: Alejandra Cervantes, Alejandra Chávez, Astrud López, Irais Peñafiel, Karina Villa, Paola Llanos, Pilar Alberti.

Si deseas descargar este pronunciamiento de Las Constituyentes CDMX Feministas puedes obtenerlo en PDF aquí:https://drive.google.com/file/d/1sR5nq7XT7KAVlkKypdFqXpM_Z30AY3l6/view?usp=sharing


			

Acerca de lasconstituyentescdmxfeministas

Somos una expresión plural, incluyente y diversa del movimiento feminista que propone incidir de manera efectiva en la elaboración de los contenidos y sentido de la Constitución de la CDMX y en el proceso de armonización del marco jurídico de la misma, con visión crítica de género, respetuosa de las diferencias e irreverente con las desigualdades. Buscamos impulsar un proceso participativo, plural, territorial, diverso y democrático, que promueva el pleno ejercicio de los derechos sustantivos de las mujeres de la Ciudad de México, para que sean reconocidos y garantizados en la Constitución de la Ciudad de México.

1 Respuesta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s